Enfermedad renal y actividad física – ¿Cómo debe ser el entrenamiento?

Enfermedad renal y actividad física – ¿Cómo debe ser el entrenamiento?

Realizar actividad física sigue siendo un tabú para aquellos que tienen enfermedad renal. Lo que la mayoría de la gente piensa es que el reposo constante es necesario, pero no es así.

La enfermedad renal crónica es una lesión de los riñones que evoluciona con pérdida lenta, progresiva e irreversible de sus múltiples funciones. Sin embargo, la progresión de la enfermedad puede reducirse si hay cambios de hábitos alimentarios y físicos.

Según la Directriz de Rehabilitación Cardiopulmonar y Metabólica, es importante la realización del ejercicio físico para esa población, incluso para aquellos que realizan hemodiálisis, los cuales presentan reducción de la capacidad cardiorrespiratoria debido a la inactividad

Quien tiene insuficiencia renal crónica y necesita someterse a un tratamiento como la hemodiálisis puede ser visto como una persona en estado de desequilibrio y que está pasando por un proceso de tensión y ansiedad. Ella necesita estabilidad emocional suficiente para seguir viviendo naturalmente, como si no hubiera enfermedad. La actividad física es sugerida como forma auxiliar de combatir el estrés, mejorar la autoestima y elevar el humor.

Enfermedad renal y el entrenamiento

Los ejercicios son pensados ​​con el objetivo de alcanzar integralmente al individuo, teniendo en cuenta su (s) enfermedad (s) y la periodización de la actividad en términos de volumen e intensidad. El ejercicio debe tener una influencia general en todos los sistemas del organismo, potenciando la recuperación y la prevención de otras enfermedades.

Para iniciar el programa de ejercicios la persona necesita estar estabilizada. En el caso de un equipo multidisciplinario: un equipo médico compuesto por médicos, nefrologistas y endocrinólogos tendrá mejores resultados los resultados se están trabajando junto con un equipo de enfermería entrenada, fisioterapeutas y educadores físicos, siendo estos últimos los responsables de intentar romper el ciclo patología-sedentarismo-empeoramiento de la patología, común a todos los enfermos renales y factor de comprometimiento de la calidad de vida de estas.

  De esta forma, actividades como caminar, bicicleta, levantamiento de peso de la categoría ligera, contribuyen con la mejora del qua médico. La mayoría de las personas que no se sienten atrapadas en el cuerpo de la mujer, no se sienten atrapadas en el cuerpo. no hay ninguna enfermedad, por lo que todos debemos prestar atención a los síntomas y no realizar actividad física intensa o moderada sin antes consultar a un médico y hacer un cheque.

Referencias

Physical Activity and Mortality in Chronic Kidney Disease (NHANES III);

Directiva de rehabilitación cardiopulmonar y metabólica: aspectos prácticos y responsabilidades.

Seguridad y Eficacia del producto entrenamiento físico en la insuficiencia renal crónica;

Efectividad del ejercicio físico en la insuficiencia renal crónica;

Educación física para pacientes renales crónicos;

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