Radicales libres y la actividad física – ¿Qué son? ¿Para qué sirven?

Radicales libres y la actividad física – ¿Qué son? ¿Para qué sirven?

Todo el mundo ha oído hablar de los radicales libres, pero ¿qué son? ¿Para qué sirven? En el proceso de respiración celular, el oxígeno se utiliza para producir energía, y durante el proceso se libera agua, dióxido de carbono y catabólitos (residuos del metabolismo para la producción de energía).

“Los radicales libres son moléculas inestable, significa que falta un electrón en su composición. Por eso los radicales libres son altamente reactivos, reaccionan con otras moléculas para volverse estable, pero su activación puede causar procesos traumáticos en los tejidos por el desencadenamiento de diversas cadenas de reacciones dañando o causando la muerte de la célula.

La producción de radicales libres es una secuela del aumento del consumo de oxígeno que ocurre con el ejercicio y guarda una estrecha relación con el daño muscular. La producción de radicales libres ocurre tanto durante el ejercicio como durante el estado de reposo en el período de recuperación.

Antioxidantes para combatir los radicales libres

Los antioxidantes son sustancias que ayudan a reducir los efectos del estrés y la falta de oxígeno, formando complejos que atenúan las reacciones productoras de radicales libres. La capacidad de defensa del sistema antioxidante depende de una dieta adecuada en micronutrientes (vitaminas, minerales, aminoácidos).

Recientemente se ha descrito en la literatura que las vitaminas A (beta-caroteno), encontrada por ejemplo en la zanahoria, brócoli, espinaca, cajú y papaya; vitamina E (tocoferol), encontrada por ejemplo en la castaña de Pará, maní, almendra y pistacho; La vitamina C (ácido ascórbico), encontrada por ejemplo en la acerola, piña, pimiento y repollo, junto con minerales como el zinc (Zn), actúan como agentes protectores antioxidantes.

El ejercicio parece perturbar el equilibrio del sistema defensivo antioxidante, cuando la cantidad de antioxidantes se ve comprometida aumenta las posibilidades de daño muscular. Sin embargo, parece que el ejercicio regular de intensidad moderada es necesario para mantener el sistema de defensa antioxidante.

Antioxidantes, que son el sistema de defensa contra los radicales libres, aumentan en los tejidos mediante la realización de ejercicios regulares. En ese sentido, se ha reportado que el entrenamiento promueve un aumento de la actividad enzimática antioxidante muscular. No está claro cuál es la duración y la intensidad ideal de ejercicio que conducen a la máxima estimulación de esas enzimas.

Con una dieta equilibrada y actividades regulares su organismo siempre estará.

Hasta la proxima!

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